Whisky

“—Esto es un buen presagio. —Mejías recogió la botella con respeto y la alzó entre sus manos, poniéndola a contraluz—. Oro puro, destilado en las costas rocosas de la magna Escocia, en una isla de clima atroz, donde prefirieron destilar whisky a criar ganado. Esto, amigo Martín, hace que tu casa brille con más fuerza.
—Me sorprende esa proclama.
—Si aspiras el aroma —continuó el detective, con arrebatado fervor—, te recuerda lo que pensaron las autoridades americanas durante la ley seca. Su fragancia a yodo les persuadió de que  se trataba de una milagrosa medicina. Lo creas o no, fue de los pocos whiskys legales durante la prohibición, así que no es descabellado pensar que el mismo Humphrey Bogart lo probara entonces. Que fuera su bebida habitual, su limonada.
Entrecerró los ojos, raptado por unos acordes invisibles.
—Laphroaig significa en gaélico: el bello hueco en la amplia bahía.”

La Ciudad De La memoria, capítulo 7.

 

Laphroaig, pronunciado La-froyg, es un whisky producido desde 1815 en una destilería del mismo nombre situada en la remota isla de Isley, al oeste de la costa escocesa, y que forma parte de las islas Hébridas. Es destilado con las aguas del Killbride Dam, que le proporciona un gran sabor turboso ahumado, con un final redondo, seco y cálido.

El sabor ahumado proviene de la materia prima del whisky escocés, cebada malteada con humo de turba. Hoy día puede comprarse cebada tratada con este proceso industrial, con las partes por millón de humo ya medidas para lograr whiskys más o menos ahumados, pero en este rincón de Isley, algunas destilerías aun se dedican a maltear su cebada y al fuego agregan turba, como podemos ver aquí: (http://www.laphroaig.com/distillery/royal-visit.aspx).  Desde lejos se puede sentir el aroma del humo con toque marino que sale de sus techos en forma de pagoda, que corona la destilería.

Maravilloso Laphroaig, oro líquido escocés. Eso sí, dos avisos. El primero es que su toque yodado hace que lo ames o lo odies con todas tus fuerzas, no te deja indiferente a nadie. Lo segundo es por supuesto la responsabilidad: no bebas si conduces, y si no bebe con moderación. Pero desde luego no bebas como Mejías.

Para saber más: http://www.laphroaig.com/home.aspx

Nunca debería haberme cambiado del escocés a los Martinis. (Humprey Bogart)