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Scrivener: la revolución del storyteller

Hoy me toca hablar sobre un programa que ha revolucionado mi manera de contar historias, y que es más que probable que revolucione la vuestra, si es que os atrevéis a probarlo. Estoy hablando de Scrivener.

He probado muchos programas de escritura creativa: celtxstorybookywriterdramática, final draft, etc, pero siempre he encontrado el mismo problema: el software me obligaba a trabajar de una determinada manera y a rellenar datos que no me interesan, con un entorno limitado y en el que echaba de menos labores de estructuración. Entonces descubrí Scrivener, y ya lo tengo todo.

¿Qué ofrece Scrivener? Un procesador de textos fiable, que puedo convertir en una pantalla completa sin distracciones (aunque no huérfana de funciones); un tablón de corcho donde barajar ideas y escenas a mi antojo para generar la historia; un estructurador para controlar el avance de mi argumento, monitorizar la longitud y progreso de cada parte y su estado de revisión.
Pero esto es sólo el principio: también puedo ver varios fragmentos a la vez, mover partes de una historia sin esfuerzo, intercalar y comparar escenas, disponer distintas versiones de un mismo capítulo, localizar fragmentos en los que aparece un personaje o idea (o cualquier cosa que se me ocurra), anotar o señalizar, revisar errores recurrentes o tics en mi estilo, etc… y el “etc” es un eufemismo que se queda muy , muy corto.

¿Cuáles son los puntos fuertes del programa? Sobre todo la flexibilidad, que permite que las acciones puedan hacerse de distinta manera, y que poder trabajar y estirar el programa a voluntad. Por otro lado, Scrivener se ha desarrollado sobre la experiencia de la versión de Mac y un importante foro de betatesters, escritores, que han opinado sobre lo que echan en falta en un procesador de textos convencional, o lo que le gustaría que tuviera su programa ideal.

Entonces, ¿Scrivener es perfecto? ¿Qué problemas plantea? He detectado motivos que pueden amedrentar a los más entusiastas. Lo primero es el idioma: Scrivener se encuentra en inglés, si bien será traducido al español a final de 2012. En realidad no hay que ser experto en el idioma, sino manejar un vocabulario básico, semejante al de cualquier software conocido. Los otros dos puntos de fricción para los nuevos usuarios tienen una causa común: cuando uno comienza a usar el programa le embarga una euforia que nos hace querer ir más deprisa de lo prudente. Es posible que lo hayamos olvidado, pero nadie dominó Word en una semana. Puede parecernos que el procesador de textos es limitado, o que la compilación no es intuitiva y presenta cierta dificultad.Lo cierto es que el procesador no tiene todas las opciones de Word, pero presenta todo lo necesario para narrar una historia. En cuanto a la compilación, el problema es el siguiente: estamos tan atados a la naturaleza de Word que, si bien hemos llegado a tolerar sus limitaciones (puede ser terrorífico hacer un scroll a lo largo de 300 páginas para localizar un fragmento completo), nos cuesta despegarnos de sus virtudes, como la de visionar en pantalla exactamente lo que veremos si imprimimos el documento.

En Scrivener esto no es así: nuestras textos se encuentran  fragmentados como hayamos decidido hacerlo, y para ver su aspecto “tipo Word” tendremos que realizar una operación intermedia llamada “compilación”. Esto es así porque en Scrivener no sólo introducimos el texto que conforma la narración, sino que además tendremos anotaciones, documentación, títulos de cada parte, sinopsis, y todo lo que rodea a la composición de una novela, así que deberemos decirle al programa qué versión de nuestro manuscrito queremos exportar a un formato, que podrá ser .doc, .pdf, .rtf, .epub, etc… Para esto existe un interfaz que deberemos aprender.

Pero tranquilos, los resultados tras poco tiempo os sorprenderán. En mi experiencia, os diré que a mitad de “La Ciudad De La Memoria” me cambié de Word a Scrivener, y en ese momento pensé que merecía la pena perder 10 días con el programa para encontrar la motivación que necesitaba. ¿Y sabéis qué? No perdí diez días, en realidad gané dos meses, y terminé el proyecto antes de lo que había planeado.

En una próxima entrada haré una overview del interface del programa en torno a sus cuestiones más básicas. Si os interesa Scrivener este es un blog donde, entre otras cosas, iré desglosando sus entrañas y su funcionamiento. O también podeis venir al evento que celebramos este 1 de marzo en Bibliocafé.

Cambio en la fecha del seminario de Scrivener

Debido a que el 23 de febrero, a escasos 40 metros de Bibliocafé, el Valencia juega una eliminatoria de la Europa League, el master de BC me sugiere que traslademos la fecha para evitar problemas. Así que el seminario será el 1 DE MARZO, a las 19h. No creáis que el espectáculo ha vencido a la Literatura: es simplemente prudencia.

Recordad: entrada libre y gratuita. Espero y deseo que esta modificación no os suponga ningún trastorno y que os venga mejor aún que la fecha anterior.

 

 

 

Scrivener en el taller literario de Antonio Penadés

El pasado viernes 10 de febrero conduje un seminario de introducción al programa de escritura scrivener, durante una sesión de los talleres literarios que Antonio Penadés realiza anualmente en el Museo L’Iber, en Valencia. Entre los atentos alumnos tuve la suerte de tener a Marta Querol y Fernando Ortega, que se encuentran trabajando en avanzados proyectos literarios.Repasamos las características básicas del software, cómo puede generarse la trama, cómo traducir nuestras ideas desde sus primeros chispazos hasta la compilación del texto final, incluyendo correcciones y cambios. Todo pudo versed de forma práctica, ya que realicé esta demostración sobre el proyecto de mi novela “La Ciudad de la Memoria”, que está íntegramente realizada con scrivener.

Scrivener es un programa de escritura creativa que ha sido definido como “El mayor avance de software para escritores desde el procesador de textos” y no es poco decir. Al menos es, seguro que sí, uno de los temas de los que hablaré en próximas entradas de este blog, así que estad atentos.

Por cierto, repetiré este seminario el próximo 23 de febrero, a las 1930 horas, en Bibliocafé, de manera gratuita y con entrada libre, así que os espero allí a todos los querráis adentraros en el maravilloso mundo de oportunidades que ofrece este programa… no os arrepentiréis, os lo garantizo.

(EDITADO: la fecha del seminario se traslada del 23 de febrero a la semana siguiente, 1 de marzo, a la misma hora.)