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II Taller de Scrivener en Valencia

Al fin el segundo taller de Scrivener en Valencia es una realidad. Durante el próximo mes de octubre dirigiré de nuevo un taller presencial de escritura con Scrivener en Bibliocafé

El curso constará de 5 sesiones, de 2 horas de duración cada una, los jueves de octubre (del 4 al 25), de 19 a 21 horas. La quinta y última sesión es de repaso práctico de los contenidos y del trabajo de los talleristas y se consensuará su fecha con los asistentes. 

Empezamos el 4 de octubre. El coste del curso es de 85€ e incluye una consumición en cada sesión.

El curso va dirigido a los que os encontréis en cualquier estado de una obra: texto terminado a falta de revisión, escritura en proceso, planificación de la estructura, o incluso fase previa antes de empezar. La flexibilidad del programa es tal que da para ello. Incluye asímismo una tutoría personalizada y un descuento en la adquisición del producto (cuyo PVP sin descuento es de unos míseros 40$ americanos).

 Juntos desentrañaremos los misterios de este programa, y garantizo a los asistentes que habrá un antes y un después en su escritura tras este taller intensivo. Podéis apuntaros en info@bibliocafe.es.

El cartel anunciador del taller y el programa aproximado del mismo podéis encontrarlo aquí.

 Quiero agradecer desde aquí a la gente de Scrivener (la web de Literature&Latte), por su apoyo. Se trata aún de los primeros talleres realizados de este programa en España, ¡y esperemos que no sean los últimos! El Taller de scrivener está Organizado por el grupo literario valenciano El Cuaderno Rojo (ECR).

Próximo curso de Scrivener en Valencia

 Ya casi de vuelta a la vida normal, os avanzo una próxima novedad. Se confirma que en octubre impartiré de nuevo el taller de Scrivener en Bibliocafé después del éxito de mayo pasado.

Tendrá un formato similar, con sesiones de 2 horas los jueves de octubre. Como novedad, incluiremos una quinta sesión, un mes después de terminar el taller, para que sirva como repaso de dudas y resolución de problemas de los proyectos reales de cada alumno.

Espero poder daros más detalles en una semana, permanezcan atentos a sus pantallas.

Scrivener: el Inspector

Hasta ahora habíamos hablado de cuestiones generales, de la barra de herramientas, del binder. Ahora le toca el turno al otro elemento extraño del software: el Inspector.

Si imaginamos que el binder como una carpeta de anillas donde añadimos elementos (representados con un logo de carpeta o de documento) y que cada elemento es como un clip físico o una funda de plástico que contiene, además de las páginas que forman esa parte del texto, un meta-data asociado con ese texto como su título, sinopsis, etiquetas que refieren a los otros elementos, notas, imágenes, etc… ese meta-data tiene su origen en el inspector. Lo vemos visualmente:1: Botón que muestra y oculta el Inspector. En el lado contrario está el botón que hace lo propio con el binder.

2: Copia en la sinopsis las primeras palabras del texto, si no quiero crearla. La sinopsis no es imprescindible, sobre todo si el título es explicativo.

3: Título, el mismo que el del binder. Si lo editáis aquí, cambia allí, y viceversa.

4: Sinopsis, y el cuerpo de la tarjeta. Tiene el aspecto del coarckboard (panel de corcho)

5: He editado el “Label” como “Foco”, ya que quiero señalar quién (o qué) está la acción. Podría haber elegido cualquier cosa que me conviniera (“tiempo” si quisiera poner presente, pasado o futuro, o “personaje” si quiero fijarlo, o “narrador”, etc). Es una decisión importante (aunque siempre se puede cambiar), porque al label se asocia un color, ese que podréis ver en el binder, en el corckboard o en el outliner. Scrivener diseñó inicialmente esta característica para establecer el tipo de documento que hay en el binder: capítulo, escena, acto, documentación, notas, etc… aunque cada uno puede escoger lo que quiera.

6: Al editar “Status” he elegido “Estado” (con las opciones Manuscrito, Primer Borrador, Segundo Borrador, Tercer Borrador, etc…). Simple pero efectivo: identifica el estado de corrección de cada parte. Este estatus aparece como un sello en las fichas del panel de corcho.

7: Estos datos los veremos con detalle cuando hablemos de la compilación de proyectos:
          -“Include in compile” indica que el elemento se incluirá al compilar el manuscrito.
          -“Page break before”, inserta un salto de página antes de esta sección.
          -“Comple As-Is” toma los settings del formato, en lugar de establecerlos en la compilación.

8: Espacio para notas. Aquí aparece todo lo que se marca en (9)

9: Estas flechitas me permiten elegir entre notas de proyecto (las que se verán en cualquier punto) o notas de documento (se verán sólo cuando abra el inspector de dicho documento)

10: Esta botonera conmuta la información a la que tendremos acceso en (8):
De izquierda a derecha, el primer botón es el de Notas: rellenamos aquí lo que queramos recordar con este documento (o con el proyecto). Personalmente, prefiero poner documentos fuera del manuscrito. Pueden copiarse aquí imágenes, aunque en Windows no se reajustan de tamaño.
      El segundo botón es Referencias, que pueden ser: 1) Internas, a otros documentos de scrivener. 2) enlazar con archivos de nuestro disco duro. 3) Enlazar con páginas web. Esto se elige en el desplegable que aparece en el lugar de (9).
      El tercer botón son los keywords, palabras clave que podemos asignar a cada texto, como etiquetas, para luego poder buscar los textos los texto que queramos; Consejo: no uses muchas. Cuanto más tengas, menos útiles serán.
      Por último las snapshots, que permiten conservar distintas versiones del texto.

En todos los menús, con ‘+’ añadimos un elemento, y con ‘-‘ lo eliminamos.

En el siguiente post abordaremos las características más reseñables del editor.

Finalizó el primer taller presencial de scrivener

El pasado jueves 31 de mayo impartí la cuarta y última sesión de los primeros talleres presenciales de Scrivener en Bibliocafé. De hecho, según los desarrolladores del software, se trata del primer taller presencial que se realiza en castellano.

Creo honestamente que el resultado no ha podido ser mejor. A pesar de tratarse de un taller muy especializado he tenido 11 alumnos (en la sala realmente no cabíamos más, con nuestros ordenadores) que han aguantado las 4 áridas y complejas sesiones con altas dosis de estoicismo, ilusión y trabajo, conscientes del mundo de posibilidades que se les abre delante, pero en el cual deberán trabajar por su cuenta.

Quisiera agradecer a mis alumnos su paciencia conmigo: ha sido mi primer taller presencial de Scrivener y no es lo mismo que dirigir seminarios. Si ellos han aprendido algo sobre el programa, yo he aprendido cómo ser más efectivo mostrando sus virtudes y posibilidades, y eso me ha hecho modificar mis planes iniciales sobre la marcha. Con todo, creo que el objetivo principal se ha cumplido: mostrar el inicio del camino, y proporcionar conocimientos suficientes para que cada uno adapte este entorno de creación a su forma de trabajo, manías, etc, de una manera personal y única.

Por cierto, chicos y chicas, cuando terminéis algún trabajo hecho con Scrivener decidmelo y hacedme sentir orgulloso.

Muy probablemente realizaré un nuevo taller presencial de scrivener en ocutubre, así que permaneced atentos a este medio.

Scrivener en la Universidad Jaume I de Castellón

El próximo 15 de mayo, martes, a las 16h, impartiré en la Universidad Jaume I de Castellón un seminario de este fantástico software: "Iniciación a la escritura de novelas mediante Scrivener", en el aula HC2106 de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales.
La inciativa está organizada por el Departamento de Filología y Culturas Europeas de esta universidad, gracias a los desvelos de la fantástica profesora Marina López, a quien agradezco que haya contado conmigo.

El acceso es gratuito y la entrada libre. Estáis todos invitados.

Scrivener: explorando el binder

Llegó el momento de hablar del corazón de Scrivener. El binder es el lugar donde podemos manejar, arreglar y navegar a través de los elementos de nuestra historia. Como su nombre indica, se trata de una carpeta de anillas a la que podemos añadir fragmentos de nuestra historia. Podemos cambiar el orden de sus elementos, añadir o eliminar otros, estructurar de manera diferente su orden. Es importante decir que lo que hagamos aquí afectará a lo que veamos en las vistas del panel de corcho, o del outliner, y viceversa. Pensad en el binder como en un explorador de Windows con superpoderes.
Os preguntaréis: ¿qué representan en realidad los iconos del binder? ¿Son fragmentos de texto, meta-data asociado, fichas que los anuncian? Pues, en realidad, todo a la vez, y esto es lo milagroso de scrivener. Imaginemos que cojemos con un clip unos cuantos folios con el texto donde está escrita una escena. Imaginemos que en ese clip pegamos además fotografías, trozos de papel con apuntes, varios postits, notas, etc. Para terminar ponemos en el clip, delante de todo, una pequeña ficha rayada donde le ponemos nombre el el resumen del resto de la documentación. Eso es exactamente lo que muestra el binder, ese clip que contiene lo relativo a ese fragmento, y al moverlo arrastraremos todo con él. Lo que ocurre es que mediante las distintas vistas veremos solo el texto, o solo los datos asociados, o solo la ficha…

Los iconos que encontraréis en el binder serán carpetas y archivos. La idea es que las carpetas funcionen como contenedores de archivos, como esos separadores de colores que usamos en nuestras carpetas de anillas tradicionales, y que los archivos sean el texto, pero no te preocupes si has elegido mal cuál es cuál: pulsa el botón derecho del ratón mientras señalas un elemento y podrás cambiarlo con facilidad. Esta decisión es importante, pues establece una jerarquía en tu historia.

Al abrir scrivener veréis tres carpetas: “Draft”, “Research” y “Trash”. Podéis crear otras para alojar otros archivos o textos, pero éstas tienen poderes especiales. “Draft” es donde colocas las partes del texto que REALMENTE forman parte de tu historia, es decir, las que se compilarán en la última fase. Aquí dividiréis entre capítulos o secciones, o actos, o como quiera que hayas organizado tu historia. “Research” es donde scrivener te anima a colocar la documentación (aunque no es el único sitio para ello), y pueden visionarse imágenes, pdf, reproducir videos, fotografías, etc. Trash” es la papelera de reciclaje, donde van los elementos borrados antes de su desaparición definitiva. Podeis renombrar estas carpetas: yo llamo “Manuscrito” al “Draft”, y “Documentación” a “Research”. Estas tres carpetas son las únicas que no se pueden borrar.

Para mí el binder es una manera de “ver” la historia como una unidad (cuando ya la he creado por completo, pues para la construcción del argumento tengo otras herramientas), y lo mantengo normalmente abierto cuando escribo y corrijo. Sólo dejo de verlo cuando me cambio a modo de pantalla completa para concentrarme en escribir una escena que ya tengo clara en mi mente.

 El aspecto habitual de mi sesión de scrivener es así: tened en cuenta que yo coloreo estos elementos así porque me gusta, pero puede hacerse de distintas maneras, según nuestra customización.
1: En este icono encontraréis una primera manera de añadir archivos o carpetas al binder. Hay otras maneras de hacerlo.

2: Esto es una carpeta (ved el icono), creada fuera del “Draft” (Manuscrito), donde suelo apuntar lo que quiero recordar (me resulta más cómodo así). Conservan todas las mismas propiedades que los elementos del manuscrito, excepto que no serán compilados para formar parte del texto principal. Veréis que está desplegada, mientras que la que está justo por encima suya, permanece sin desplegar.

3: Igual que el anterior, pero ahora es un archivo. La decisión de elegir entre carpeta o archivo obedece a criterios de orden y jerarquía, y puede cambiarse mediante una orden del botón derecho sobre el elemento.

4: Hay una opción para numerar los documentos “hijos” de otro documento o carpeta, en el menú de opciones. A mí me resulta útil.

5: Aquí veis un capítulo desplegado. y la diferencia entre una escena no activa y una activa (la que tiene el punto de color, la que vemos en el editor a su derecha). El color se maneja desde View>>use color… (y en el submenú podéis elegir en aplicar el color a los iconos, al binder, al outliner, etc.).

6: Los títulos de cada escena, capítulo, etc, son editables. Puede ser muy útil añadir información al título. Yo uso una numeración, un texto descriptivo, y la fecha en la que suceden los hechos.

7: La documentación vacía: he preferido usar las carpetas que creo (ved 1 y 2), y porque cambié a Scrivener a mitad de novela cuando ya disponía de la documentación. Pero con el nuevo proyecto lo usaré. Probadlo.

8: Otra manera de añadir archivos y carpetas al binder. También se puede hacer a partir del menú, con el botón derecho dentro de él, o incluso duplicando partes ya existentes en el binder (con lo que nos ahorramos poner los mismos settings a cada una).

¿Queréis añadir vuestros textos ya creados al binder? ¡Nada más fácil! En el explorador de windows pulsad en ellos y haciendo drag&drop dejadlos caer en el binder. No os preocupéis si no los dejáis donde queréis, luego podéis cambiarlos. Scrivener convierte estos textos de word a formato .rtf, permaneciendo inalterables los originales en .doc.

Así que,… ¿a qué estais esperando para importar vuestro proyecto a Scrivener?

Taller presencial de Scrivener en Bibliocafé

Durante el próximo mes de mayo dirigiré un taller presencial de escritura con Scrivener en Bibliocafé. El curso constará de 4 sesiones, de 2 horas de duración, los jueves de mayo (salvo el jueves 3), de 19 a 21 horas. Empezamos el 10 de mayo. El coste del curso es de 60€ e incluye una consumición en cada sesión.

El curso va dirigido a los que os encontréis en cualquier estado de una obra: texto terminado a falta de revisión, escritura en proceso, planificación de la estructura, o incluso fase previa antes de empezar. La flexibilidad del programa es tal que da para ello. Incluye asímismo una tutoría personalizada y un descuento en la adquisición del producto (cuyo precio real ahora mismo son unos míseros 40$ americanos).

 Juntos desentrañaremos los misterios de este programa, y garantizo a los asistentes que habrá un antes y un después en su escritura tras este taller intensivo.  Podéis apuntaros en info@bibliocafe.es.

El cartel anunciador del taller y el programa aproximado del mismo podéis encontrarlo aquí.

 Quiero agradecer desde aquí a la gente de Scrivener (la web de Literature&Latte), el que me apoyen en este primer taller de su software que se hace en España (y esperemos que no sea el único).

Scrivener: Barras de herramientas

En un post anterior hablé sobre la interface básica y los modos vistas del programa. Ahora voy a contaros algo sobre la Toolbar (barra de herramientas).  ¿Os parece un post poco importante? En realidad no lo es. Muchas veces no perdemos los 5 minutos que podrían ahorrarnos horas de trabajo a la larga. Primero vamos a revisar esta barra de herramientas.

En (1) vemos el botón que muestra y oculta el binder (ahora mismo está activado), y en la sección (2) tenemos los botones de herramienta que podemos editar, como veremos un poco más abajo. Es importante personalizar esta barra según nuestras necesidades.

En el centro tenemos la botonera (3) que conmuta los modos de vistas, y que conocimos en el anterior post.

A la derecha de todo tenemos en (4) el motor de búsqueda, que por sí solo merece el esfuerzo de cambiarse de Word a Scrivener. Tiene una potencia impresionante que podremos usar tanto para construir nuestra trama como en la corrección, y que desarrollaré en un post más adelante. El botón (5) muestra y oculta el inspector (ahora mismo está desactivado).

 Para  customizar la barra de herramientas acudiremos a Tools>Customize Toolbars: Señalamos "Main toolbar" para ver la pantalla que se muestra a continuación, donde podremos modificar los botones a nuestro antojo. Es interesante hacerlo sobre todo  en la sección (2), aunque puede cambiarse cualquier cosa de la toolbar.
No nos detendremos aquí, puesto que también es importante customizar la barra de formato. En este mismo lugar,  Tools>Customize Toolbars: Al señalar "Format toolbar" obtendremos el cuadro de aquí abajo.
Ampliaremos la customización del editor en un post más adelante, donde podremos también trabajar con y sin regla, y con ,muchas otras opciones. Pero mientras tanto, perded 5 mintutos en establecer los settings de vuestras barras de herramientas. ¿Cuántas veces tienes que bucear por los menús para llevar a cabo una acción que podrías tener en un solo click?

La próxima entrada de Scrivener versará sobre el binder, el corazón de la máquina. Prometo hacerla interesante.

Scrivener en BiblioCafé

El pasado jueves, 1 de marzo, impartí un seminario de iniciación a Scrivener en BiblioCafé. El evento contó con una asistencia más que notable, en la que tratamos de desgranar las características básicas de este software de escritura creativa.

Como siempre, la primera reacción de la gente cuando les hablas de scrivener (antes de mostrarselo en pantalla, me refiero), es de educada retincencia: "no puede ser tan bueno", "no creo que lo necesite", "yo me apaño bien con Word", etc. Sin embargo, cuando visionan en el proyector un proyecto real de novela y lo que puede hacerse: cómo estructurar nuestra trama, cómo corregir, como usar referencias cruzadas, como mantener el control de lo que estamos contando…  empieza a generarse en la sala un tenso silencio.

Cuando llevaba un buen rato de seminario pregunté (un tanto atrevidamente): "¿Estáis tan callados por interés o porque no comprendéis nada?". "Estamos estupefatos", comentó alguien desde las primera filas, y por los comentarios y mensajes posteriores que he recibido, veo que algo de eso había. Scrivener generó interés, altas espectativas y (eso espero) haya sido una inyección de motivación para los que traban en algún proyecto (no sólo novela, sino también tesis, artículos, etc).

Scrivener proporciona tantas posibilidades ocultas para la escritura, nos posibilita de tal manera desarrollar nuestra historia, que al principio nos resistimos a creerlo, pero una vez que vemos ejemplos el entusiasmo se apodera de los que tienen algún proyecto literario en marcha.

Había una sopresa oculta en la sesión. El equipo desarrollador de Scrivener tuvo el bonito detalle de ofrecer un bono descuento  en la compra del software (que ya de por sí es ridículamente barato) para aquellos asistentes a nuestro seminario. Agradezco efusivamente a la gente de Scrivener el detalle (son gente amabilísima), y ya aquí adelanto que el programa espera estar traducido al castellano para final de año.

En definitiva, una gran tarde descubriendo un nuevo mundo en nuestra escritura, que seguirá teniendo su eco en las páginas de este blog. Estad al tanto.

Scrivener – Repaso a interface básica y vistas

Hace unos días escribí sobre Scrivener de manera general, hablando de lo que ofrece, de sus virtudes y los problemas de adaptación que puede plantearnos. Hoy voy a hablar de la interface básica del programa y de sus modos de vistas, que son parte nuclear del software y su manera de presentar nuestros textos.

Filosofía de funcionamiento
Pero antes debemos entender la filosofía de Scrivener, lo que le diferencia del “Mundo Word” del que la mayoría provenimos. Scrivener está basado en el concepto que el novelista Hilary Mantel describe en su libro “The Agony and the Ego” como “growing a book, rather than writing one”.

Efectivamente, escribir una novela se parece más al hecho de hacer crecer una historia. ¿Cómo hacemos esto? Al principio juntamos unas cuantas ideas en fichas: personajes, lugares, ideas de escenas, etc. Cuando disponemos de las suficientes, las colocamos en algún lugar a la vista (un panel de corcho, un esquema en Excel, etc) y tratamos de ordenarlas y de construir otras ideas a su alrededor. Poco a poco va apareciendo un orden, una trama. Finalmente colocamos nuestras fichas ordenadas en una carpeta archivadora y empezamos a escribir, aunque todavía podremos cambiar el orden. Scrivener está diseñado para trabajar con esta misma filosofía.

 

Interface básica
Echemos un vistazo a la interface del programa. En lo que sigue, usaré ejemplos de mi novela “La Ciudad de la Memoria”, que da título y sentido a esta web (disculpad la calidad de las capturas, hacer click en ellas terminará por mejorarlas). Si usáis Scrivener notaréis alguna diferencia, pero se debe exclusivamente a mi customización del programa, cosa que hablaremos en sucesivas entregas. Pero vamos poco a poco, desde el principio.

Si abro el archivo “proyect” del directorio “La Ciudad De La Memoria.scriv” me encontraré con esto:
Podemos diferenciar en cuatro partes principales de esta interface, que me marcado en rojo:
1: La barra de herramientas o Toolbar: una de las primeras cosas que deberemos customizar para adecuarla a nuestro uso. En Tools>> edit toolbar podréis hacerlo.

2: El Binder o archivador: Su función es similar a una carpeta de anillas, en la que puedo insertar, separar, añadir o quitar, etc, los distintos fragmentos que componen mi texto. Aquí vemos su título y podemos activar los que queramos. Activar quiere decir que la información referida a esos fragmentos será la que visualicemos en el editor, inspector, corkboard, outliner, etc (aunque también podremos activar fragmentos en otro lugar)

 3: El Editor, donde escribiremos (o copiaremos) nuestros textos, en un entorno no tan diferente al de cualquier procesador de textos. Podemos establecer nuestras preferencias por defecto (tipo de letra, interlineado, etc), y seremos capaces de establecer aquí un setting completamente distinto al del texto final. En Scrivener, por comodidad, lo que escribimos y lo que luego se imprime/compila no tiene porqué verse igual.

 4: El Inspector, donde se encuentra el meta-data asociado a cada fragmento de texto. Aquí podremos incluir la sinopsis de cada parte, notas, distintas versiones del texto, etiquetas para agruparlos, definir su estado, añadir referencias internas o externas (enlaces a nuestro disco duro o páginas web), etc, etc, etc…

 De estas cuatro partes escribiré con detalle en próximas entradas, pues hay bastante que decir sobre ellas. Pero antes veamos las vistas que nos ofrece Scrivener.  

 

Vistas de Scrivener
Las vistas se conmutan entre ellas con el grupo de tres botones que se aprecia en el centro de la toolbar.

Scrivenings: El primer modo de vista son los Scrivenings (es la vista activada en la imagen anterior). Se trata de los fragmentos de textos activos, que veremos de manera similar a un procesador de textos. Nada sorprendente aún, lo que sucede es que si activo, por ejemplo, la escena 2 del primer capítulo y la escena 4 del capítulo 19, podré verlas una a continuación de la otra, como si estuvieran redactadas de manera contigua. De todas formas, hablaremos en profundidad de esta vista en una futura entrada que le dediquemos al editor.

 

Panel de corcho: El segundo botón permite el modo de vista corckboard o panel de corcho. Se trata de un intuitivo expositor donde manejamos las fichas correspondientes a cada fragmento de texto. Podremos ver el meta data asociado del Inspector, y disponemos de muchas opciones de customización.
1: Botón para acceder a la vista. Se accede al primer nivel bajo lo que está activo en el binder. Esto es importante: si señalo un capítulo, veré las escenas del capítulo, si señalo al manuscrito (como he hecho aquí), veré todos los capítulos (1er nivel) pero no las escenas dentro de ellos (2º nivel) que son documentos “hijos” de los capítulos (y “nietos” del manuscrito, si seguís el símil). Para ver estos otros niveles tenemos el Outliner.

2: Con esta parte del header podremos navegar entre las secciones y activar el nivel que queremos visionar sin necesidad de abrir el binder.

3: Cada ficha presenta su logo de carpeta, el título, la sinopsis, el “sello” del estado. Se pueden colorear según el label/foco, o añadir colores de los keywords, o quitar el rayado, etc.

4: Aquí está el acceso rápido para las opciones más básicas de esta vista, como el tamaño, distribución.. Para más detalle hay que ir a Tools>>Options, y en la pestaña “Corkboard” hay más opciones. También en la pestaña de “Appearance” podremos trastear los colores, el fondo, etc.

 

 Outliner: Aquí podremos observar nuestra trama ya creada o en proceso de ajuste.
1: Botón para acceder a esta vista. Se visionan los niveles bajo lo que está activo en el binder, puedo ver todos los niveles bajo él, depende de si quiero contraerlos o no. En este caso tengo activo “Manuscrito”, así que accedo a todos los capítulos (y sus escenas, si las despliego). Si tuviera activo el capítulo 1, por ejemplo, sólo podría ver las 5 escenas que cuelgan de él.

2: Con esta parte del header podremos navegar entre las secciones y activar el nivel que queremos visionar sin necesidad de abrir el binder.

3: Aquí elijo las columnas del Outliner: puedo poner la sinopsis, el % de palabras que llevo, el label, el status, título, etc, etc, etc. Los puedo cambiar de lado y puedo modificarlos escribiendo en esta vista. Lo que cambie aquí cambia también en el binder, en el inspector, etc, etc…

3: Aquí hay un capítulo extendido. Al hacer click despliega bajo él el siguiente nivel. No se ven más niveles porque mis escenas no tienen “hijos”.

4: Aquí hay un capítulo contraído, sin expandir. Nótese el triángulo sin color y en otra posición. Haciendo click en él conmutamos las dos posibilidades.

Es importante señalar que las vistas son sólo modos de visionar la información, no aplicaciones distintas. Por lo tanto, cualquier cosa que cambiemos en una de las vistas será modificado también en el resto, y viceversa. Por ejemplo, cambiar de lugar una ficha en el panel de corcho conllevará hacerlo también en el binder y por ende en la disposición de nuestro texto.

Otra circunstancia de estas vistas es que se despliegan en el lugar del editor, por lo que podemos desplegar el binder o el inspector en cualquiera de ellas.

Queda una última vista, una forma de ver nuestro texto de manera bastante especial, llamada Pantalla Completa. En la pantalla completa tendremos antes nosotros tan sólo los fragmentos activos, sin ningún botón, scroll, barra, etc, que nos distraiga. Se accede desde el sexto botón de la Toolbar (al menos en el caso de mi disposición, mirad las imágenes), o pulsando F11. Es un entorno de composición pensado para escribir un fragmento del que ya conocemos su relación con los demás sin distracciones. Es completamente customizable, también, pero lo veremos en la entrada que le dedicaremos en un futuro.

Ahora ya debemos entender básicamente el programa. Prueba por tu cuenta y experimenta. Ten en cuenta que todo lo que hagas podrás deshacerlo (o rehacerlo) más tarde. Nos leemos en próximas entregas.