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Scrivener – Repaso a interface básica y vistas

Hace unos días escribí sobre Scrivener de manera general, hablando de lo que ofrece, de sus virtudes y los problemas de adaptación que puede plantearnos. Hoy voy a hablar de la interface básica del programa y de sus modos de vistas, que son parte nuclear del software y su manera de presentar nuestros textos.

Filosofía de funcionamiento
Pero antes debemos entender la filosofía de Scrivener, lo que le diferencia del “Mundo Word” del que la mayoría provenimos. Scrivener está basado en el concepto que el novelista Hilary Mantel describe en su libro “The Agony and the Ego” como “growing a book, rather than writing one”.

Efectivamente, escribir una novela se parece más al hecho de hacer crecer una historia. ¿Cómo hacemos esto? Al principio juntamos unas cuantas ideas en fichas: personajes, lugares, ideas de escenas, etc. Cuando disponemos de las suficientes, las colocamos en algún lugar a la vista (un panel de corcho, un esquema en Excel, etc) y tratamos de ordenarlas y de construir otras ideas a su alrededor. Poco a poco va apareciendo un orden, una trama. Finalmente colocamos nuestras fichas ordenadas en una carpeta archivadora y empezamos a escribir, aunque todavía podremos cambiar el orden. Scrivener está diseñado para trabajar con esta misma filosofía.

 

Interface básica
Echemos un vistazo a la interface del programa. En lo que sigue, usaré ejemplos de mi novela “La Ciudad de la Memoria”, que da título y sentido a esta web (disculpad la calidad de las capturas, hacer click en ellas terminará por mejorarlas). Si usáis Scrivener notaréis alguna diferencia, pero se debe exclusivamente a mi customización del programa, cosa que hablaremos en sucesivas entregas. Pero vamos poco a poco, desde el principio.

Si abro el archivo “proyect” del directorio “La Ciudad De La Memoria.scriv” me encontraré con esto:
Podemos diferenciar en cuatro partes principales de esta interface, que me marcado en rojo:
1: La barra de herramientas o Toolbar: una de las primeras cosas que deberemos customizar para adecuarla a nuestro uso. En Tools>> edit toolbar podréis hacerlo.

2: El Binder o archivador: Su función es similar a una carpeta de anillas, en la que puedo insertar, separar, añadir o quitar, etc, los distintos fragmentos que componen mi texto. Aquí vemos su título y podemos activar los que queramos. Activar quiere decir que la información referida a esos fragmentos será la que visualicemos en el editor, inspector, corkboard, outliner, etc (aunque también podremos activar fragmentos en otro lugar)

 3: El Editor, donde escribiremos (o copiaremos) nuestros textos, en un entorno no tan diferente al de cualquier procesador de textos. Podemos establecer nuestras preferencias por defecto (tipo de letra, interlineado, etc), y seremos capaces de establecer aquí un setting completamente distinto al del texto final. En Scrivener, por comodidad, lo que escribimos y lo que luego se imprime/compila no tiene porqué verse igual.

 4: El Inspector, donde se encuentra el meta-data asociado a cada fragmento de texto. Aquí podremos incluir la sinopsis de cada parte, notas, distintas versiones del texto, etiquetas para agruparlos, definir su estado, añadir referencias internas o externas (enlaces a nuestro disco duro o páginas web), etc, etc, etc…

 De estas cuatro partes escribiré con detalle en próximas entradas, pues hay bastante que decir sobre ellas. Pero antes veamos las vistas que nos ofrece Scrivener.  

 

Vistas de Scrivener
Las vistas se conmutan entre ellas con el grupo de tres botones que se aprecia en el centro de la toolbar.

Scrivenings: El primer modo de vista son los Scrivenings (es la vista activada en la imagen anterior). Se trata de los fragmentos de textos activos, que veremos de manera similar a un procesador de textos. Nada sorprendente aún, lo que sucede es que si activo, por ejemplo, la escena 2 del primer capítulo y la escena 4 del capítulo 19, podré verlas una a continuación de la otra, como si estuvieran redactadas de manera contigua. De todas formas, hablaremos en profundidad de esta vista en una futura entrada que le dediquemos al editor.

 

Panel de corcho: El segundo botón permite el modo de vista corckboard o panel de corcho. Se trata de un intuitivo expositor donde manejamos las fichas correspondientes a cada fragmento de texto. Podremos ver el meta data asociado del Inspector, y disponemos de muchas opciones de customización.
1: Botón para acceder a la vista. Se accede al primer nivel bajo lo que está activo en el binder. Esto es importante: si señalo un capítulo, veré las escenas del capítulo, si señalo al manuscrito (como he hecho aquí), veré todos los capítulos (1er nivel) pero no las escenas dentro de ellos (2º nivel) que son documentos “hijos” de los capítulos (y “nietos” del manuscrito, si seguís el símil). Para ver estos otros niveles tenemos el Outliner.

2: Con esta parte del header podremos navegar entre las secciones y activar el nivel que queremos visionar sin necesidad de abrir el binder.

3: Cada ficha presenta su logo de carpeta, el título, la sinopsis, el “sello” del estado. Se pueden colorear según el label/foco, o añadir colores de los keywords, o quitar el rayado, etc.

4: Aquí está el acceso rápido para las opciones más básicas de esta vista, como el tamaño, distribución.. Para más detalle hay que ir a Tools>>Options, y en la pestaña “Corkboard” hay más opciones. También en la pestaña de “Appearance” podremos trastear los colores, el fondo, etc.

 

 Outliner: Aquí podremos observar nuestra trama ya creada o en proceso de ajuste.
1: Botón para acceder a esta vista. Se visionan los niveles bajo lo que está activo en el binder, puedo ver todos los niveles bajo él, depende de si quiero contraerlos o no. En este caso tengo activo “Manuscrito”, así que accedo a todos los capítulos (y sus escenas, si las despliego). Si tuviera activo el capítulo 1, por ejemplo, sólo podría ver las 5 escenas que cuelgan de él.

2: Con esta parte del header podremos navegar entre las secciones y activar el nivel que queremos visionar sin necesidad de abrir el binder.

3: Aquí elijo las columnas del Outliner: puedo poner la sinopsis, el % de palabras que llevo, el label, el status, título, etc, etc, etc. Los puedo cambiar de lado y puedo modificarlos escribiendo en esta vista. Lo que cambie aquí cambia también en el binder, en el inspector, etc, etc…

3: Aquí hay un capítulo extendido. Al hacer click despliega bajo él el siguiente nivel. No se ven más niveles porque mis escenas no tienen “hijos”.

4: Aquí hay un capítulo contraído, sin expandir. Nótese el triángulo sin color y en otra posición. Haciendo click en él conmutamos las dos posibilidades.

Es importante señalar que las vistas son sólo modos de visionar la información, no aplicaciones distintas. Por lo tanto, cualquier cosa que cambiemos en una de las vistas será modificado también en el resto, y viceversa. Por ejemplo, cambiar de lugar una ficha en el panel de corcho conllevará hacerlo también en el binder y por ende en la disposición de nuestro texto.

Otra circunstancia de estas vistas es que se despliegan en el lugar del editor, por lo que podemos desplegar el binder o el inspector en cualquiera de ellas.

Queda una última vista, una forma de ver nuestro texto de manera bastante especial, llamada Pantalla Completa. En la pantalla completa tendremos antes nosotros tan sólo los fragmentos activos, sin ningún botón, scroll, barra, etc, que nos distraiga. Se accede desde el sexto botón de la Toolbar (al menos en el caso de mi disposición, mirad las imágenes), o pulsando F11. Es un entorno de composición pensado para escribir un fragmento del que ya conocemos su relación con los demás sin distracciones. Es completamente customizable, también, pero lo veremos en la entrada que le dedicaremos en un futuro.

Ahora ya debemos entender básicamente el programa. Prueba por tu cuenta y experimenta. Ten en cuenta que todo lo que hagas podrás deshacerlo (o rehacerlo) más tarde. Nos leemos en próximas entregas.

10 Comments Published

by Mar , post on 2 marzo 2012 | Responder

Compré este programa y parece una delicia, aunque aún debo de testearlo más. Además que es bastante barato.

by Santiago , post on 2 marzo 2012 | Responder

Efectivamente, Mar, "una delicia" es una buena descripción de scrivener. Yo ya no puedo usar otra cosa.

by Sergio , post on 2 marzo 2012 | Responder

¡Gracias! Estoy empezando a usar el programa, pero no domino el inglés. Compré también para kindle un libro en el que David Hewson explica cómo lo utiliza para escribir sus novelas (tb en inglés), pero no entiendo mucho y me desespera leer con el traductor. He hecho muchas búsquedas sobre como usar el programa en español, pero no hay nada. Así que espero con ansia tus próximas entradas.
Creo que no utilizo ni un 5% de las posibilidades del software, y aun así me parece una maravilla.
Gracias de nuevo.

by Santiago , post on 2 marzo 2012 | Responder

Bienvenido, Sergio. Yo también tengo ese Kinddle de Hewson, y visito a menudo su web. Incluiré aquí alguno de sus trucos (y de los míos), así como traducciones de artículos que circulan por la web sobre Scrivener.

Lo que dices es absolutamente cierto. Es como usar nuestro cerebro: piensas que no aprovechas todo lo que podrías, y sin embargo te parece lo más absolutamente increíble que hayas conocido. Un punto a favor de no abandonar el aprendizaje. Espero que aquí encuentres lo que buscas. Si tienes trucos propios o sugerencias también serán muy bienvenidos.

by Gabriel Knightley , post on 2 marzo 2012 | Responder

¡Muchísimas gracias por descubrirnos esta herramienta, caballero! Tras leer la entrada me he hecho con el Scrivener, y estoy alucinando con lo que veo. En principio pensaba usarlo sólo para la tesis, pero no me parece tan complicado como temía, así que probaré a continuar las historias que tengo abiertas con esto también, en lugar de tirar de Word y OneNote (que para cuatro cosas están muy bien, pero cuando pretendes ordenar ideas y dar forma a lo tienes, se quedan excesivamente cortos).
 
Se me está yendo la tarde siguiendo los tutoriales y probando funciones, pero los ojos me hacen chiribitas. Me va a venir de perlas.

by Santiago , post on 3 marzo 2012 | Responder

Solo una advertencia: cuidado con el entusiasmo que despierta Scrivener. Puede que nos quiera hacer ir más rápido de lo posible, y generarnos algo de frustración. A mi me pasó. pero no hay que aprenderlo todo, no hay porqué usarlo todo. el programa tiene más de lo que necesitas, seguro. Así que poco a poco… Para la tesis te irá genial, y para más cosas.

Enhorabuena por el descubrimiento y a disfrutarlo.

by Rafa , post on 2 marzo 2012 | Responder

Muchas gracias por ejercer de bendito "Jack The Riper" con este programa. 
Estoy pensando en utilizar la versión de prueba y trastear un poco con él para "mis cosas".  He llegado a plantearme la posibilidad de adquirirlo, pero me asalta una duda (en realidad, dos): ¿se puede adquirir para windows o sólo es para MAC? Y ¿de qué manera se puede adquirir?
Un abrazo y gracias.
 

by Santiago , post on 3 marzo 2012 | Responder

está en las dos versiones, pero son dos programas distintos: lo verás aquí: http://www.literatureandlatte.com/scrivener.php Tienes un periodo de prueba de 30 días y luego por un precio irrisorio adquieres la licencia…

[…] un post anterior hablé sobre la interface básica y los modos vistas del programa. Ahora voy a contaros […]

[…] ahora habíamos hablado de cuestiones generales, de la barra de herramientas, del binder. Ahora le toca el turno al otro elemento extraño […]