Blog

Orgullo

       Hay cosas que pensamos demasiado. O que pensamos demasiado poco. Nos dicen: sé humilde, no hables de ti mismo. O: véndete, el que llora no mama, sé mejor que el otro y haz que lo sepan. Nos dicen: ve contra las reglas. O: no te muevas si no quieres salirte de la foto. Nos dicen: aprende que nunca podrás contentar a todos. O: es necesario tener buenos amigos hasta en el infierno. Solo hay una cosa que tengo clara, y es que debo ser fiel a mis instintos, a la materia oscura de la que estoy hecho.

 

13254706_1006621419420918_1529640188914767997_oTermina la cuarta edición de Valencia Negra, y no puedo evitar cierto sentimiento de júbilo. 75 actividades, 21 sedes, un incremento bestial de público, y la sensación de que el trabajo de tantos meses ha funcionado. El núcleo duro de Valencia Negra (Jordi Llobregat, Bernardo Carrión y un servidor), hemos luchado al máximo para ofrecer lo que queríamos: un festival cultural, es decir, un evento que festeje la cultura, que la torne en algo gozoso y digno de ser celebrado. A veces abrimos un abismo entre la cultura y la gente. La etiqueta «cultura popular» ha hecho mucho daño, como también ciertos círculos snobs que pretenden erigirse en propietarios de las reglas de la crítica. Nosotros creemos que la cultura es primordial, básica e intransferible para los seres humanos, y que ella nos conforma en seres más justos, más completos, capaces de resolver problemas que aguardan turno en las carpetas de los poderosos. La cultura no es algo exótico, patrimonio de bibliotecas, círculos universitarios o eruditos que dominan ciertos códigos secretos. Si la cultura se aparta de lo humano, si pierde contacto con nuestra contingencia y no remueve nuestras estructuras, de poco nos sirve más que para hacer un bonito cadáver.

 

Por eso hacemos Valencia Negra, un pequeño granito de una montaña en la contribuyen muchos otros. Nos guían dos armas para ello, que en realidad van de la mano: por un lado la avidez por aprender, en lugar del ansia por enseñar al que no sabe; por otro, la humildad de reconocernos al principio de un camino demasiado largo, si somos capaces de mirar sin miopías autoimpuestas. Pero, cuando uno trabaja y ve el resultado, puede permitirse, por un par de días, pecar gozosamente en el orgullo. Orgullo de formar parte de este equipo, demasiado largo para ser nombrado, de recibir muestras de cariño del público, espectadores y colaboradores, de ver en sus caras ese sentimiento entusiasta que siempre hemos buscado; orgullo de haber conocido a un gran puñado de creadores despampanantes que han pasado por nuestro festival, de haberles proporcionado tarima, púlpito y micrófono; orgullo de haber puesto algunas bases para hablar, no de caducas etiquetas literarias, sino de perspectivas olvidadas, cuestiones sociales concretas, visiones de algunos expertos en nuestra realidad; orgullo de promover, remover, sugerir, mostrar, en definitiva, de acercar la mítica antorcha a nuestra sociedad, no para prenderle fuego (pues eso, ay, es demasiado fácil), sino para la alumbrar las zonas más oscuras.

 

En el fondo, eso es Valencia Negra. Y yo, como otros, estuve orgulloso de estar allí, del 6 al 15 de mayo. El próximo año amenazamos con regresar.
13221233_1006623686087358_2530383664786465194_o

4 Comments Published

by Olatz , post on 19 mayo 2016 | Responder

Enhorabuena!

by Sylvia , post on 19 mayo 2016 | Responder

Me alegro por vuestro triunfo

by JJLP , post on 1 junio 2016 | Responder

Santiago, ¿tienes una dirección de mail a la que se te pueda escribir? ¡Gracias!

by Santiago , post on 1 junio 2016 | Responder

puedes escribirme a oficina@detectivemejias.com