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Mi nuevo cuaderno de viajero

Algunos de vosotros habréis leído esto, o habréis entrado en esta página, y sabréis que soy bastante aficionado a las libretas y cuadernos. Tengo muchos, de distintos tipos y para varios usis. Siempre llevo alguno conmigo para tomar notas, y la mayoría de mis escritos nacen en estas libretas.

Pues bien, hace unos días he adquirido una fascinante versión de estos compañeros de escritura. Se trata de un cuaderno de viaje Midori de la página web de Inktraveler, una tienda online que ha montado un gran amigo mío, que contiene alguno de los caprichos de escritorio más atractivos que haya contemplado jamás.

La cuestión es que al poco de dar de alta página hice un pedido básico: un cuaderno de piel y un lápiz de bronce a juego. Cuando recibí el paquete no pude evitar un escalofrío: al menos por fuera tenía buena pinta: tanta que tardé algunos minutos en deshacer el envoltorio.

Lo cierto es que conocía el lápiz con forma de proyectil, pero no sabía cómo quedaba el bronce en la mano, ni cómo se ocultaba la mina.

Práctico, bonito, útil.

Aunque lo mejor estaba por llegar. Tras retirar el papel de estraza aparece una caja de cartón que contiene el cuaderno. Lo más fuerte es que me he quedado con la caja de cartón (se supone que debería tirarla) porque me gusta bastante el diseño del cierre que tiene. Casi ná.  La caja viene acompañada con una carta personalizada de bienvenida, cerrada con lacre, un detallazo.

Abro la caja de cartón y aparece… ¿qué es esto? Una bolsa de algodón de sospechoso aspecto alargado, que contiene el cuaderno. Se trata de una funda para poder protegerlo cuando lo llevas en una mochila o de viaje.

Me parece que la supremacía de los cuadernos Mouleskine ha muerto cuando por fin extraigo de la bolsa de algodón la libreta de cuero. Nada más sacarlo, el olor del material me hace sonreir, y pensar que este puede ser el comienzo de una larga amistad.

Porque por el aspecto exterior del cuero la libreta tiene pinta de durar varias décadas. Las tapas alojan en su interior cuadernos de papel que se ajustan con un simple elástico, pero que queda fijado de manera segura con un tensor de metal, que me recuerda al peso que tienen junto al anzuelo las cañas de pescar. Ni grapas, ni mecanismos, todo de lo más artesano e inteligente. Unos nudos en el elástico, unas muescas en el cuero.

Por cierto, una gran ventaja: cuando acabe el papel no dejaré de usar la libreta. Guardaré el cuaderno de papel y lo sustituiré por otro, liso o rallado y lo pondré en el lugar del anterior con las mismas tapas. Además, demonios, la carta de bienvenida dice que puedo meter entre las tapas dos o tres cuadernos a la vez. 

Sencillo, elegante. Genial. Contemplo mi libreta sobre mi escritorio (¿acabaré poniéndole nombre?) y me parece parte del atrezzo de una película de Indiana Jones. 

La carta de bienvenida también indica que con el uso habitual el cuero de la tapa experimenta un envejecimiento natural que embellece la libreta. Ni se me ocurre dudarlo.

Pero falta asaltar la última resistencia: retiro la goma del cierre y me parece asaltar algún tesoro oculto y olvidado. El papel es una delicia, casi me da apuro escribir algo en él…

En fin, se trata de un producto que no es especialmente barato, pero os aseguro de que vale cada céntimo: Midori sabe lo que hace. Es algo que sólo entenderéis del todo cuando lo tengáis en vuestras manos.

Si os gustan los cuadernos, no dejéis de probarlo. Si queréis hacer un regalo, en Inktraveler encontraréis algo que vuestros amigos o familiares recordarán. También distribuyen tinta, efectos de escritorio y las plumas Sailor, la marca de estilográficas más antigua de Japón… pero eso me lo dejo para la segunda vuelta.

 

4 Comments Published

by ccn , post on 11 julio 2012 | Responder

 ¡Vaya!, tienes cuaderno rojo, de viajero…y seguro que llegan más. Me encanta, lo voy a pedir.
Pd prohíbido mostrar 

by Daurmith , post on 11 julio 2012 | Responder

¡Precioso! Yo voy a por un par de tinteros y el lápiz, pero sobre el cuaderno, tengo una duda. Parece largo y estrecho, un formato al que tengo cierta manía por lo que cuesta de mantener abierto y lo incómodo que resulta a la mano. ¿Qué tal este?

by Santiago , post on 11 julio 2012 | Responder

Bueno, Daurmith, eso ya depende de la manía de cada uno. A mí también me molestaba de entrada ese formato estrecho, pero en este caso he decidido hacer una excepción. No parece muy incómodo escribir en el, no es como un libro de bolsillo que cuesta tener abierto, se abre un pelín menos que una mouleskine… pero al ser cuadernos de 64 páginas (ya sabes que son sustituibles) no es difícil abrir una páginas hasta aprovechar todo el margen.

En todo caso, ya sabes que existe también el formato pasaporte, más cuadrado.

by Daurmith , post on 17 julio 2012 | Responder

Es el que me he comprado. Y un recambio. Y me han regalado otro de más gramaje porque han visto que he pedido un tintero. Un tintero de tinta verde PRECIOSA. Ya se la he enchufado a la twsbi, a ver qué pasa. Me gusta mucho el sitio; es carero pero tienen cosas preciosas y un servicio sensacional.