La Cara Oculta De La luna

Existe un local en algún lugar del casco viejo de Valencia donde todavía son los años setenta, la cerveza huele y sabe a cerveza, la madera de las mesas es capaz de susurrar historias locuaces, y desde el plato de un glorioso Thorens se escucha la inmortal música de vinilo que produjeron algunos de los mejores grupos musicales que jamás existieron. Aquí sólo hay una pequeña muestra.