Giradiscos

“Se habría sentado sobre el suelo, con una botella de Laphroaig entre las rodillas y la espalda contra la pared, entregado con alborozo a la grata tarea de separar los vinilos de Miles Davis y Duke Ellington de los de Billie Holiday; Chet Baker bien lejos de Coltrane. (…). Pero ahora todo estaba ordenado, las cintas se agolpaban en sus montones habituales, los discos en los dos grupos de siempre: música para reír y para llorar. Trane y el Duque para reír; Baker y Holiday para llorar, naturalmente.”

La Ciudad De La Memoria, capítulo 4

El Tocadiscos de Mejías

En La Ciudad De La Memoria Mejías se refugia al calor del alcohol, el cine, pero también de la música. Música de tiempos dorados, que jamás volverá pero que aún no se ha ido. Música sin efectos especiales, forjada en el interior de músicos atormentados y voraces, risueños y apasionados, música que alude directamente a lo que existe dentro de todos nosotros.

La Cara Oculta De La luna

Existe un local en algún lugar del casco viejo de Valencia donde todavía son los años setenta, la cerveza huele y sabe a cerveza, la madera de las mesas es capaz de susurrar historias locuaces, y desde el plato de un glorioso Thorens se escucha la inmortal música de vinilo que produjeron algunos de los mejores grupos musicales que jamás existieron. Aquí sólo hay una pequeña muestra.