Blog

El segundo mejor consejo que me dieron para escribir

Hace tiempo escribí un post bastante obvio: el mejor consejo si quieres escribir… Ahora viene la segunda parte. Os dejo con el que creo que es el segundo mejor consejo que me han dado nunca en literatura.

Se trata de algo que John Gardner, el más brillante profesor de literatura conocido, comenta en sus libros:

El sueño de la ficción debe ser vívido y contínuo.

¿Qué significa esto? Cuando decimos "vívido", nos referimos a la abundancia de detalles que cada página pintan en nuestra mente las palabras del autor. Detalles concretos, pero sobre todo detalles significativos, imbricados en lo que estamos narrando. Decir que pasó la locomotora de vapor y sus siete vagones es mejor que decir que pasó el tren, y decir que el gato se acurrucó sore la alfombra verde en forma de estrella es mejor que decir que el gato se durmió sobre el suelo. En palabras de Gardner: «La importancia del detalle físico estriba en que genera una especie de sueño (…) …son los detalles físicos lo que arrastran a la historia, los que nos hacen creer u olvidarnos de descreer….»

De igual manera, el sueño de la ficción escrita debe ser contínuo, es decir, debe transcurrir sin sobresaltos, de manera fluida y evitando que el lector levante la vista de las palabras para preguntarse qué está pasando: esto incluye los gazapos, errores de coherencia y, no en último lugar, a las intromisiones del autor.

Nos dice Gardner que «de lo que se trata, en definitiva, es de relatar la verdad, esto es, de plasmar el sentimiento en los detalles concretos (…). La inagotable combinación de los elementos que componen las obras de ficción tiene sus raíces en el universo mismo, o al menos en el corazón de los seres humanos que habitan este universo. De algún modo, el sueño de la ficción nos persuade de que consiste en una versión más clara, más punzante, corregida y aumentada, del sueño que nos rodea.»

Este post lleva una coda en forma de ruego: si estáis mínimamente interesados en lo que acabáis de leer, os haréis un gran favor leyendo  "El arte de la ficción", de John Gardner, verdadero libro de cabecera para comprender cómo funcionan los mecanismos de lo narrado, que os recomiendo de manera encarecida.