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De negro y respetable

Últimamente acudo a diversos festivales y charlas que donde se cuestiona habitualmente sobre el boom que sufre en la actualidad el género negro, tanto en su versión literaria como en series de televisión y la gran pantalla, fenómeno que llega ya a nuestro cine nacional (acentuado por el reciente éxito de «La Isla Mínima»).
Cuando nos preguntan a los autores por el presente y futuro del género, casi todos decimos lo mismo, lo cual puede ser fruto de nuestra falta de previsión o, más probablemente, de nuestra convicción en las fuerzas que están en juego.
El boom es peligroso en la literatura, porque la onda expansiva se lo lleva todo y luego no queda nada. En Pamplona Negra, el diario de Navarra usó como titular «Por qué la novela negra se autodestruirá». En Valencia Plaza, unos de los puntos de discusión fue «Del Boom al Crash».
Music Group  The KinksCuando The Kinks fue introducido al Rock and Roll Hall of Fame en 1990 (el tercer grupo británico que lo consiguió, tras Beatles y Stones), su líder Ray Davies tomó la palabra para dirigirse al público que abarrotaba la sala con sus galas de fiesta, esmoquin y pajaritas. «Viendo a todo el mundo aquí esta noche, me doy cuenta de que el rock and roll se ha convertido en algo respetable». El público aplaude creyendo que se trata de un piropo sin intención, hasta que el líder de The Kinks remacha con un suspiro teatral: «¡Qué desastre!». La audiencia ríe sin saber por qué. No tienen opción.
Que estas palabras salieran de la mente tras un banda rebelde de los suburbios del norte de Londres, que durante toda su carrera desafió con sus letras y su actitud a los poderes establecidos y que denunció las diferencias sociales, subraya el hecho de que el rock and rolll era algo más que un pasatiempo agradable con el que movíamos nuestros pies entonando letras sonrojantemente sencillas. El rock’n’roll es actitud, sacudir lo establecido, cuestionarse lo que se da por sentado.
La novela negra corre actualmente ese mismo peligro. Las editoriales han descubierto un filón de oro (o de plata, o de bronce, dados los tiempos actuales) y destinan gran parte de su maquinaria a abastecer al público sin filtros de calidad o con autores que no creen en el género y que se apuntan a una moda pasajera esperando buenas ventas. Es la gallina de los huevos de oro (o de plata, o de bronce) que, conociendo nuestro empeño patrio, corre el riesgo de terminar seca y sin fruto.
Ojalá me equivoque, y el género noir (que en nuestro país está levantando, dicho sea de paso, una gran cantidad de nuevos festivales) no termine convertido en algo respetable, domesticado, desprovisto de su descarnado nuecleo, ese que explora los rincones más oscuros de nosotros mismos. El que trata de explicar por qué, en la noche sin luna, una niña camina llorando por las calles sin que nadie la auxilie mientras, oculto en su abrigo de sombras, un siniestro personaje sonríe para sí mismo.

4 Comments Published

by Ángeles Pavía , post on 16 febrero 2015 | Responder

Es un riesgo en el que ya se están viendo los peligros que comentas. No hace mucho leí una reseña de una novela vendida como novela negra a la reseñadora y que era puro Chick-lit disfrazado para vender. Eso es un peligro real que puede amenazar a un género que cobra dimensión de «popular» (entendiendo como tal que atrae y gusta a mucha gente). 

Pd: Por si os interesa, esta es la reseña: http://paraiso4.com/resena-un-paso-de-mas/

by Sebastia Bennasar , post on 24 febrero 2015 | Responder

Muy buen post. Yo creo que tenemos varios problemas. En un momento de máxima calidad de los autores, muchos de los más vendidos suelen ser pésimos autores -en muchos casos traducciones nórdicas de cuarta fila- que hacen la incursión francotiradora en el género sin saber nada de él, con el consiguiente desprestigio para todos los que, con su trabajo constante, han intentado llevarlo a cotas de máxima calidad. Tu análisis es muy lúcido y basta ver que los festivales arrastran a miles de personas pero que en esos días no se venden miles de libros y si se venden siempre son de los mismos autores, sin que el público apueste demasiado por los nuevos. Tenemos un problema de autoestima y de falta de visibilidad por un lado, y de industria y crítica por otro… abrazo.

by Jordi 1280 Almas , post on 24 febrero 2015 | Responder

Totalmente de acuerdo con tu comentario Santiago. Ver al Sr. Trias dar el pistoletazo de salida a un Bcnegra convertido en fenomeno de masas confirma las sospechas! El "incubo" de Pasolini se ha hecho realidad; es peor ser aceptado que vivir en el guetho……

by Santiago , post on 24 febrero 2015 | Responder

Gracias a todos por vuestros comentarios. Hay otro tema asociado, que es la sobreabundancia de nuevos festivales nacionales, pero yo esto no lo veo como algo negativo, sino como una oportunidad de normalizar la cultura. Lo que pasa es que el ambiente editorial no nos lo pone fácil. En Francia hay muchos más festivales que aquí y no se habla de saturación, se habla de que cada ciudad tiene su celebración local de cultura. Ojalá nuestros dirigentes sean valientes y la mayoría de festivales se mantengan en el tiempo. Y que el público acompañe, como ha pasado este enero pasado en Pamplona. Hay muchos héroes solitarios manteniendo estos fastos y necesitan un poco de cariño para que no llegue el día en que recordemos con nostalgia aquella época en la que en nuestra ciudad podíamos celebrar la cultura de género durante diez días.