Bogart

“La pared izquierda estaba presidida por un gran póster de la película Casablanca, donde un Humphrey Bogart de tamaño natural señalaba al hipotético espectador con suficiencia y una pistola, mientras tras él emergían de la oscuridad los rostros de un puñado de personajes inolvidables.”

La Ciudad De La Memoria, capítulo 1.

“Mejías se pone la gabardina lentamente, justo frente al cartel de Casablanca. La pistola que sostiene Bogart sugiere apuntar directamente al detective, los ojos del actor parecen entrecerrarse mientras tuerce la boca para hablar. Déjalo ir, le está diciendo Bogart desde la superficie satinada, tuviste tu oportunidad, la cagaste y la cosa se complicó. Asume tu responsabilidad y deja de llorar como una nena. No tienes ninguna posibilidad, detective. Déjalo ir.”

La Ciudad De La Memoria, capítulo 20.

Hablar de Bogart es hablar de un icono, de una marca, de una pose. En el slang americano, es como se llama a la manera de sostener un cigarrillo en la esquina de la boca mientras se habla. Ha pasado más de medio siglo desde que un cáncer de esófago se lo llevara en 1956, pero Humphery es aún moderno, actual, uno puede comprobar que sus películas han envejecido mejor que otras, pues todavía nos estremecen sus duras réplicas, la convicción en su mirada, la manera en que despliega en su rostro la determinación el fracaso.

Bogie, como solían llamarle los íntimos, fue un hombre duro, auténtico; en cierto modo parecido al que nos ha legado en sus filmes, pero con partes de si mismo que escondió para todo el mundo (con la posible excepción de Lauren Bacall). Cínico y rebelde, pero también cultivado y respetuoso; atrevido y generoso, al que el éxito le llegó pasados los cuarenta tras una larga temporada en el teatro y un montón de películas malas hasta que en 1941 pudo trabajar en “El Último Refugio” y “El Halcón Maltés”. Luego llegaron “Casablanca”, “Tener Y No Tener”, “El Sueño Eterno”, el óscar por “La Reina De África”, “En Un Lugar Solitario”, “El Motín Del Caine”, por sólo citar unas cuantas.

Hoy hay miles de webs que usan su nombre para hacer apología de una manera de encarar la vida; en cada ciudad hay cafés, pubs y restaurantes que llevan su nombre. Bogart es una palabra que significa algo difícil de expresar, aunque todos parecemos conocerlo. Mejías es uno de ellos, quizás quien ha llevado las cosas más al límite.

Para saber más:

Web oficial: http://www.humphreybogart.com/

Wikipedia:    http://es.wikipedia.org/wiki/Humphrey_Bogart

Web tributo: http://bogart-tribute.net/